Rechacen la transfobia, respeten la identidad de género: Llamamiento dirigido a las Naciones Unidas, a la Organización Mundial de la Salud y a los Países del Mundo

Todos los días, y en todo el mundo, las personas cuyos géneros varían respecto de las normas convencionales enfrentan violencia, abuso, violación, tortura y crímenes de odio, tanto en sus hogares como en el espacio público.

Aunque la mayor parte de los casos nunca llega a documentarse, sabemos que sólo en las primeras semanas del 2009 han sido asesinadas mujeres trans en Honduras, Serbia y los Estados Unidos. Los hombres trans son víctimas de crímenes de odio, prejuicio y discriminación más allá de su frecuente invisibilidad social y cultural.
Los derechos humanos básicos de las personas trans son ignorados o negados en todos los países–por ignorancia, prejuicio, temor u odio. Las personas trans enfrentan discriminación cotidiana, que resulta en exclusión social, pobreza, atención de salud deficiente y escasas perspectivas de trabajo digno.
Lejos de proteger a los ciudadanos y ciudadanas trans, los Estados y los Organismos Internacionales refuerzan la transfobia social a través de una negligencia miope, o políticas reaccionarias.
Debido al fracaso de las legislaciones nacionales y la justicia social, en demasiados Estados las personas trans son obligadas a vivir en un género que experimentan como fundamentalmente equivocado. En la mayoría de los países, cualquier intento de cambiar el propio género puede llevar a sanciones legales, maltratos brutales y estigma social. En otros países, el reconocimiento legal del cambio de género está sujeto a la esterilización u otras intervenciones quirúrgicas mayores. Las personas trans que no pueden o no quieren someterse a estas prácticas, no pueden obtener el reconocimiento legal de su género de preferencia, y son forzadas a “revelarse” cada vez que cruzan una frontera, se topan con una patrulla policíaca, solicitan un trabajo, se mudan a una nueva casa o simplemente quieren comprar un teléfono móvil.
Entre los factores a esta situación que contribuyen se encuentran las clasificaciones internacionales sanitarias, que todavía consideran a todas las personas trans mentalmente “trastornadas”. Esta visión anticuada es insultante y errada, y es utilizada para justificar la discriminación y la estigmatización cotidianas, presentes en todos los aspectos de la vida de las personas trans.
Recientemente, sin embargo, en algunos países con contextos sociales y culturales muy diferentes se han producido avances legales significativos. A partir de sentencias judiciales valerosas, la acción de los estados ha llevado a una creciente aceptación de las personas trans en sus sociedades. Esto demuestra que la comprensión y el progreso son posibles.
En este momento, en todo el mundo, se manifiestan personas trans que reivindican sus derechos humanos y su libertad. Portan un mensaje unánime: ya no aceptarán que se les rotule como enfermos o enfermas, ni que se les trate como a no humanos debido a su identidad de género y a su expresión de género.

Es por eso que pedimos:

  • A la OMS, que deje de considerar a las personas trans como mentalmente trastornadas, y promueva el acceso a la atención de salud y el apoyo psicológico adecuados, tal y como ellas lo demandan.
  • Que los Organismos de Derechos Humanos de Naciones Unidas examinen las violaciones a los derechos humanos que enfrentan las personas trans en todo el mundo, y que tomen medidas concretas para combatirlas.
  • A los países del mundo, que adopten los Principios de Yogyakarta, y que garanticen una atención de salud adecuada para las personas trans, incluyendo la reasignación de género, si fuera deseada; que les permitan adaptar el status civil a su género de preferencia, y vivir su vida social, familiar y profesional sin ser expuestas ni expuestos a la transfobia de la discriminación, el prejuicio y los crímenes de odio, siendo protegidos y protegidas por la policía y los sistemas judiciales frente a todo tipo de violencia, física o no.

Pedimos a las Naciones Unidas, a la OMS y a las naciones del mundo que, al aprobar estas medidas, rechacen la transfobia y garanticen a sus ciudadanas y ciudadanos el derecho a vivir plena y libremente en el género que prefieran, asumido como una expresión de libertad cultural.

30 de abril de 2009

Secretariado Trans de ILGA


El Secretariado Trans Mundial se ha formado para enlazar a todos los grupos de activistas que buscan la igualdad de derechos y oportunidades para las personas transgéneros, transexuales, travestis e intersexuales.

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